viernes, 10 de octubre de 2014

Culpa.

captura pantalla reseña garcía Marquez dolor
dolor en la literatura
Uno que siempre ha sido lector prolífico a veces hasta compulsivo, recuerda que la literatura es una forma de ver la vida, analizarla y contarla. Y de García Márquez siempre me sorprendió que en determinados personajes, el dolor de "tripas" fuese un elemento más que apareciese, que esa humana sensación, tan oculta, tan callada, tan denostada por nosotros mismos fuese parte de unas historias tan magníficas, cuando lo habitual es que mucha de la literatura acabe por fabricar personajes que son de todo menos humanos. En "El amor en los tiempos del cólera " hay una escena de sufrimiento visceral que cualquiera de nosotros puede entender a la perfección, de como al angustia y el estrés por algo tan vital como el amor te hace llorar de dolor y desencaja todo tu ser, compostura y dignidad.
Sí estamos solos aunque yo a veces os diga lo contrario, pero no pasa nada, todo el mundo está solo, de ahí la mayoría de nuestros problemas aunque también algunas alegrías.
Para muchos sigue siendo una somatización, no hay duda de que el dolor psíquico, la angustia, la ira, el miedo,son detonantes del dolor, de la crisis visceral. La duda es de si vivimos inmersos sin descanso en ese estado o solo ese estado nos ataca y derrumba por donde el cuerpo está más castigado, or donde ha podido o por donde le hemos dejado.
Sea como fuere no es culpa de Gabo, ni tuya, ni mía.  A veces ni siquiera es culpa.

sábado, 19 de julio de 2014

Haz lo que debas...

Pasa la vida y pasa la gloria, eso si has tenido suerte de alcanzar la gloria, aunque recordemos que la felicidad son breves instantes que la mayoría de las veces no sabemos apreciar más que cuando han pasado y su recuerdo nos muestra su verdadera cara.
Tiempo sin escribir porque hay demasiadas cosas que contar y no siempre me apetece, aparte de estar en diferentes proyectos porque esto del SII es una enfermedad pero no quiero yo sea obsesión. Con las redes de la asociación ya tengo bastante y a veces con leer ciertas cosas ya tengo para una semana. Digo yo que si médicos , investigadores y especialistas científicos no dan con causas claras y explicables, los "padecientes" ( toma palabro) sin esa formación técnica flaco favor nos hacemos leyendo trozos de aquí y allá y mezclando conceptos y discutiendo sobre los mastocitos de los ángeles...y su capacidad inflamatoria.
 Mi entrada de año tras el fallecimiento de mi padre fue extraña, trabajé unos días en mi antiguo trabajo que me vinieron anímicamente bien, pero después caí enfermo, una visita a  mi médico de cabecera me devolvió las ganas de guerra administrativa,  había un sustituto joven que me dijo que claro era cosa de nervios...y que había visto miles de casos y la verdad, le dije que si, que gracias y al salir me dije que hasta aquí habíamos llegado, si alguien es capaz de sacar una carrera como medicina, luego no puede ser tan simple , bueno en realidad eso es un engaño hay gente que solo es inteligente para ciertas cosas, incluso la palabra inteligente es de una extrema complejidad.
De ahí surgió la carta a ministerios y oficinas varias y de ahí en un pis pas el viaje a Madrid, costoso a todos los niveles, mi caja de "pastis", mis recorridos memorizados y guardados en la aplicación de mapas y sacar fuerzas y aplomo de esas reservas que todos tenemos siempre. Me sirvió para encontrarme con mis amigos gluten free aunque dejadme que os recuerde que el SII no es la EC y vernos tras años de comunicación y envíos y ayudas mutuas (colaboraron económicamente en el viaje lo que les agradezco de todo corazón) más su compañía en esos instantes en los que tienes que pasar a un despacho y saber que no puedes fallar ni equivocarte, aunque luego no sirva.
Volví de Madrid y pasé de nuevo por mi médico, el bueno, no el sustituto y trazamos un pequeño plan, así que pese a que damos y opinamos sobre qué hacer con SII yo no hacía gran cosa, a veces leo casos de gente que se cuida hasta le infinito, otros que prueban de todo, otros que renuncian y yo al final hago una extraña mezcolanza de procesos. Ahora mismo, dieta, deporte y ciertos aspectos de mi vida erradicados, en 15 días he seguido con molestias y dolorido al menos 5 , pero ya es un comienzo comparado con el mes anterior que lo pasé como todos sabemos que se pasa cuando las cosas vienen torcidas. Claro eso no quita que en seis meses esté en otro proceso... A veces me agobio porque las cosas no salen como deben, pero claro, uno ve como va el mundo y se da cuenta de que es imposible que nada salga como debe, no lo dejamos nosotros mismos, nos pasamos al vida pidiendo responsabilidades hasta que nos toca a nosotros y ahí zass, desaparece toda la impostura, toda la energía y hasta físicamente algunos desaparecen. Por mi parte ni magufos, ni tonterías basadas en creencias infantiles, ni ganas de escuchar historias complejas o modas que cada seis meses aparecen y desaparecen y siempre hay cuatro listos que aprovechan para venderte algo. Admito y comprendo la desesperación, pero no la aliento, en el fondo todos sabemos muchas más cosas de nosotros mismos, si toca cambiar hay que cambiar y si toca romper la baraja se rompe, pasamos mucho tiempo haciendo tonterías por no hacer lo que tenemos que hacer y cada cual sabe lo que debe de hacer consigo mismo.
Ante lo irreparable, o lo incurable solo nos queda vivirlo, de la mejor manera posible, si pudiésemos vernos desde afuera seguramente nos diríamos : Haz lo que debas...

martes, 25 de marzo de 2014

Cambios en nuestra zona de confort.

Cambios, los cambios son en ocasiones uno de los mayores miedos del afectado de SII, nos acostumbramos a la "zona de confort" por exigencias de la enfermedad, aunque en algunas terapias se recomiende abandonarla para afrontar las fobias (agorafobia y fobia social son las más abundantes en el SII), ocurre que no es tan fácil ni, permitanme la intromisión, tan terapéutico como algunos dicen sin profundizar en el fenómeno. Un adulto no se expondrá a una situación en la que quizá su esfinter no aguante o la necesidad imperiosa y súbita de tener que ir al aseo le obligue a trastocar todo o peor aún, le sea imposible.
foto muñeco reposando en sofá
Zona de confort : vía dietayvidasaludable.com
 Claro, la cuestión es que podríamos hacerlo (exponernos) perfectamente en determinados momentos y la vida no se rompería irremediablemente. Seamos serios , en una reunión, un examen, un comida de empresa, o de amigos, como público de un espectáculo podemos ,si lo necesitamos , excusarnos levantarnos e ir al aseo. NO creo que nadie tenga la menor duda al respecto, es decir puede pensarse en la conveniencia o no, pero si es urgente es urgente y nada más urgente que uno mismo. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando esa urgencia además es repetida y en periodos cortísimos de tiempo?, vamos la clásica crisis de SII que te obliga a ir al aseo varias veces en corto espacio de tiempo y además acompaña de gases, dolor , sudoración y ruidos (borborigmos). Pues pasa que te arruina el momento salvo que sea muy familiar y en tu zona de confort (generalmente nuestra casa). Nadie quiere levantar tres veces a la fila del patio de butacas, ni que un gas se expela de manera ruidosa, ni decir más si le acompaña el mal olor. Nadie quiere en una entrevista de trabajo, una cita o un espera en una cola tener ninguno de estos síntomas , que si bien pueden considerarse normales y accidentales en la mayoría de los individuos, cuando se padecen de forma repetida se teme de forma angustiosa su repetición en el peor momento posible. Claro, hay que añadir que no hay tantos "peores momentos imposibles" y que hay que aprender a diferenciar, a discernir, a elegir que momentos son realmente importantes. Así hay que mentalizarse y prepararse para ellos y hay que conferir a cada momento el valor necesario, no pasa nada por tener que marcharse de un espectáculo y además curiosamente si éste es bueno ceden la ansiedad y preocupación , cede el temor y los síntomas hasta desaparecen, no pasa nada por levantar la mano en un examen, aunque mejor es al inicio ir y comentar lo que ocurre, sin dramatismos pero con seriedad, tenemos una enfermedad y estas cosas suceden. NO pasa nada por decir en una comida que no te ha sentado bien por las razones que sean y excusarse, no pasa absolutamente nada radical, ni definitivo. Cada día tomamos decisiones basadas en juicios, prejuicios y necesidades que nos pueden resultar dañinas, o contrarias, las que tomemos debido a la naturaleza de nuestra enfermedad quizá nos puede parecer que van a causarnos problemas, puede que sí, no importa, tenemos que tomar decisiones a todas horas basadas en muchos factores, cuando lo hagamos en función de nuestra dolencia no nos sintamos culpables, no abusemos ni hagamos de ello una forma de vida, pero no renunciemos a decir No y a nuestro confort, nadie lo hace, es más muchos de los que te piden un esfuerzo ni siquiera valoran lo que te puede costar, te lo piden porque ya dice el refrán "se gana más pidiendo que dando".

jueves, 13 de marzo de 2014

Charlas en Oviedo y la paradoja ...

charla salud digestiva oviedo
Charla aesii
Ayer miércoles 13 tuvimos al segunda parte de la charla de salud digestiva que había propuesto en el centro social El Cortijo de La Corredoria, Oviedo. Si bien pretendía ya en la primera hablar del SII ocurrió que las actividades cara la público están "vivas", empiezas con un tema y si ves el interés o al respuesta del público resulta que te adaptas a esa necesidad. De hecho el material digital apenas se usó, los contenidos si se tienen claros a veces no necesitan de adornos. Del SII hablamos lo justo porque empezamos por lo básico, durante años el SII ha sido el cajón de sastre de las enfermedades digestivas , el diagnóstico en ocasiones fácil , en ocasiones oportunista y en ocasiones peyorativo y como no, en ocasiones acertado. Si casi cinco horas en total no dieron para más es por una sencilla razón, las enfermedades digestivas son muchas, la sintomatología  y las pruebas diagnosticas son muy comunes siempre que se opte por el descarte y no por el ojo clínico.  Como la charla era generalista y ayer el turno de preguntas surgió casi de inmediato, algunos participantes repetían experiencia como oyentes ( y tiene mérito), se abordaron otros temas que sin embargo vistos ahora en frío me parecen muy importantes. Uno y muy curioso es el miedo a los aditivos y conservantes, que cierto que en ocasiones pueden causar reacción ( sulfitos por ejemplo) pero que son la base de una alimentación más segura con respecto a contaminantes. Hay gente que ve un E y se asusta, pero luego no lee el contenido de sal o de azúcar o de grasas de un alimento o no lo considera tan importante, es más el tamaño de letra de las etiquetas (regulado por ley) dificulta  su lectura o la convierte en tediosa de manera que muchas veces no sabemos que componentes lleva un alimento manufacturado. Mucha gente también cree que los cereales de desayuno industriales son un buen aporte de fibra y que hay yogures milagrosos. No les culpo porque al no ser que uno sea un profesional de la nutrición o de la rama alimentaria, la publicidad directa e indirecta que recibimos sobre alimentación está destinada a hacernos consumidores de ciertos productos , propiedad de ciertas marcas. La industria alimentaria es la más potente de todas, todos comemos todos los días y eso implica una demanda muy superior a la de cualquier otro producto o bien de consumo. ¿Padecemos SII por comer mal? , no hay duda de que ciertos alimentos nos sientan mal, muy mal, ni de que casos diagnosticados como SII eran intolerancias alimentarias mal diagnosticadas, si bien no solo la dieta influye. ¿Las emociones? pues claro, las emociones son básicas en el ser humano , su ausencia es una enfermedad, de manera que las emociones, los estímulos externos y el modo de vida repercuten sobre la salud digestiva, lo que o quiere decir que tener un problema digestivo crónico como el SII sea propio de "inadaptados"o especialmente sensibles, si bien la sensibilidad visceral es más elevada, pero ese es un tema meramente de respuesta a estímulos. Las conexiones nerviosas o el "segundo cerebro", sí hay neuronas en el intestino y hay una conexión clara cerebro intestino ya que el peristaltismo y diversas funciones digestivas se regulan por el sistema nervioso, también funciones cardíacas y respiratorias, es más hay una dolencia con muchas similitudes con el   SII que es el intestino neurogénico , pero tampoco esto explica la totalidad de los casos. Hablamos, por que al final fue un coloquio, de aspectos como el tabaquismo, el sedentarismo, malos hábitos a la hora de comer y una larga lista que al final tiene un punto común, nuestro tipo de vida, con prisas, con presiones de todo tipo, con alimentos procesados generalmente endulzados para que los comamos sin pensar y sin masticar ni respirar y como no, el lado opuesto alimentos que prometen "curar o prevenir" el cáncer o terapias que acompañan pero no curan, porque a veces no hay cura...Lo que sí fue unánime fue la aceptación de que los problemas gástricos crónicos, desde los leves hasta los graves condicionan muchos aspectos de nuestra vida, a veces la dificultan mucho, otras son solo molestias puntuales y en casos como intolerancias o alergias obligan a modificaciones radicales  del estilo de vida, con condicionantes sociales, económicos y también tocamos la sanidad pública, las listas de espera y al responsabilidad del estado en al nutrición y al salud , sobre todo en la difusión adecuada, en fin que al final cinco horas fueron muy pocas y que veremos a ver como vamos ampliando las charlas a otros centros y organizándonos para poder hablar más del SII, difundir qué es el SII sin dejar de lado aspectos globales y siempre desde el punto de vista del paciente, afectado o familiar. A mis oyentes de estas dos charlas agradecerles el esfuerzo que suponen dos horas largas conmigo y al Banco del Tiempo de La Corredoria agradecerles la organización y el material usando en las charlas.
La paradoja es que hoy me he levantado enfermo como hacía tiempo que no estaba, pero eso ya es otra historia.

domingo, 26 de enero de 2014

De la vida, de los acontecimientos y del dolor.

En la literatura clásica( y casi todas las artes) el dolor o aflicción del alma marcan y definen a personajes oscuros,atormentados o maltratados, no hay término medio porque la obra ha de ser lo más concreta posible y dejar una enseñanza o moraleja transmisible a lo largo del tiempo. La vida real es otro asunto, no hay salvo casos extremos blancos y negros y nuestras vidas son un ir y venir de lo bueno a  lo malo y de lo malo a lo peor para tener en medio momentos de calma y satisfacción. Hasta el más dichoso de los reyes contaba con los dedos de una mano sus días de felicidad y no hay día en el que mil libros, frases y consejos de auto ayuda, propósitos y consejos edulcorados inunde nuestras pantallas y servicios de mensajería. No hay obligación alguna de ser feliz...es más, la felicidad ocurre, surge, por más que uno corra tras ella es capaz de darnos esquinazo con el más mínimo revés. No hablemos ya de los grandes reveses de la vida, que antes se veían como tragedias y en el fondo si determinan nuestras vidas, pero igual determina el azar y sin embargo al azar le confiamos la fortuna . Cuando leo que el SII es un desequilibrio me da la risa floja, bueno y a veces hasta me propongo contestar al autor. Desde el mismo big-bang nada hay equilibrado, la entropía o el desorden de las reacciones atómicas es quien rige este universo en el que somos espectadores de lujo, vaya usted a saber porqué motivos, de manera que lo que unos creen equilibrio solo es una condición que quizá estadísticamente sea mayor, pero no por fuerza la correcta, es más no hay condición correcta, todo lo más condiciones de estabilidad química y en nuestro caso( seres vivos) bioquímica. ¿Las emociones nos afectan? pues salvo que usted sea de piedra o esté drogado de forma irreversible, todas las emociones afectan al funcionamiento de los órganos del cuerpo, comer tras un disgusto o discusión nunca sienta bien, reírse ,por contra,aligera todos los pesares y la incertidumbre nubla entendimientos, raciocinios y comportamientos. ¿Somos presa de las emociones? todos, sin duda alguna, hasta quien busca no tener emociones es presa de esa necesidad de no tenerlas ( bueno y luego peor es presa de repetirnos día tras día que él/ella se sabe controlar). ¿Nos causamos el SII? nos causamos muchas cosas, bien porque la ansiedad nos lleva a errores (comer mucho, beber,fumar, meternos en problemas)bien porque el ritmo de vida actual es insoportable, los horarios, la vida de las grandes ciudades, la forma de comer, de vivir y sobre todo el estar dirigidos permanentemente ( nadie hace lo que quiere sino lo que le imponen, eso sí sutilmente) hace de nuestras emociones un remolino, nos venden la búsqueda de la salud y la felicidad como la del santo grial sin dar tiempo a pensar que las búsquedas no siempre triunfan y que a veces ni se sabe que se busca. Cada día, desde púlpitos digitales se nos dice que comer, como pensar, como afrontar problemas, como resolverlos y como vivir en orden y armonía, partiendo de la base de que no hay armonía más que en nuestros cánones resulta complejo llegar a ello. El dolor de espalda se considera un precio por el paso a la bipedestación, caminar nos ha hecho humanos pero a cambio es común el dolor de espalda, enfermedades como el asma eran consideradas psicosomáticas hasta no hace tanto, señores capaces de poner un cohete en órbita tiene pensamientos racistas y clasistas y las alergias a alimentos eran tres hasta hace bien poco. ¿Nos provocamos el SII? Provocamos acontecimientos que desencadenan enfermedades o dolencias, algunas puntuales y otras crónicas, peor aún  nos provocamos , como especie, daño innecesario mediante la violencia, los accidentes absurdos y la explotación de todo tipo. También nos provocamos daños con creencias llevadas al límite, tanto políticas como religiosas, a nada  que rebusquemos y analicemos, todos somos candidatos a padecer casi todas las enfermedades conocidas( algunas varias veces), luego es absurdo pensar, culparse o minusvalorarse por algo que se padece pero sobre lo que apenas tenemos control. Muchos de los acontecimientos de nuestra vida escapan de nuestro alcance, es más el tratar de revertirlos o impedirlos es la mayor fuente de insatisfacción que existe, otros, los relacionados con la salud y con nuestra dolencia específica son más controvertidos, pero no se dejen engañar, todo es energía, todo tiende al caos, el orden es solo un concepto matemático que los sentimientos no comprenden y viceversa, las emociones nos seguirán afectando, determinando y definiendo, los días malos  se seguirán sucediendo, al igual que los buenos y en ocasiones nadie, ni nosotros mismos somos culpables de absolutamente nada y menos de padecer una enfermedad. Hoy relájese quien pueda y disfruten de la vida, solo tenemos una.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Sobrevivir a las fiestas navideñas con SII

Entrada puntual y ante la inmediata llegada de esos festejos en los que inexplicablemente cometemos los mismos errores, claro que si no pudiésemos ya ni cometerlos sería peor aún.
 Fiestas de Navidad se asocian a dos fases, familia y entorno laboral/amigos. Vamos a separarlas.
Familia:
   Núcleo homínido básico, salvo para avaros de cuento y gente que reniega hasta de su sombra. Casi todos tenemos familia salvo en las pelis americanas que siempre sientan un solitario a su mesa, en las más osadas es afroamericano...no diga más. Bien, las reuniones familiares tienen su punto de tensión emocional que ligados  a los excesos del alcohol ( alguno solo con olerlo) pueden derivar en reproches más o menos ingeniosos ( yerno eres un imbécil, cuñado estás tocándole la pierna a mi esposa ergo tu hermana), así que hay dos opciones reunión familiar o no. Si hay reunión dad por destrozada vuestra salud digestiva, ese día el abuelo diabético acaba con el turrón, el niño celiaco come macarrones, la vegana te roba los escalopines al cabrales y los que tenemos SII decidimos que anda mejor que hacer toda la velada con cava o sidra le gaitero...no hay cordura, solo queda llevar cierto orden para que el inminente desastre digestivo se lo más llevadero posible.  Pasos a seguir que me han salvado la vida pero no de sufrir, el inevitable caldo de pescado o "marisco" que no sea de sobre, vamos que mejor tres gambas que seis onzas de concentrado,avecrem y especias sin  ya etiqueta . El caldo entona el cuerpo, lo calienta y nos hace salivar, principio de la digestión por si alguien no lo recuerda. Si es una de esas cenas en las que todos llevan un poco de todo hay que estar atento a los gustos de cada "cocinero" el soso, el alegre, el harinoso,el caducado, el que de todo hace paté... así que prudencia, templanza y a untar y picar encomendándose a lo que cada cual crea conveniente. Si es cena de plato examinar el menú y optar por disfrutar lo que más nos guste aún a sabiendas de que va a doler; es más si lo disfrutas no duele tanto (suena casi delictivo, pero tranquilidad lectores). ¿Qué eres de carne? pues carne, con algo de acompañamiento vegetal para que vean que has estudiado, evita esas salsas caseras que han "diseñado" para la ocasión tras ver un concurso de la tele y quizá llegues al postre. ¿Ensaladas? de todo tipo, ojo con los que creen que cualquier cosa rodeada de lechuga es ensalada. ¿Alcohol?...bueno aquí hay dos opciones, si no bebes, no bebes y punto, tendrás que pasar las fiestas con ansiolíticos o ir en chándal y salir a correr cada 20 minutos, o a gritar al baño. El alcohol en Navidad no es para celebrar, es solo beber para olvidar y claro podemos olvidar que hace daño, que irrita, ( los daños neurológicos los dejo aparte, si estás en esa cena ya sabes lo que hay) y el alcohol con gas, sidra achampanada, cava, champagne, cervezas artesanas o especiales para la ocasión, pues eso alcohol más gas igual a dolor, mucho dolor. ¿Qué porque reincidimos? Hay presidentes que han ganado dos elecciones,así que resulta absurdo plantearse la reincidencia, en el fondo la idea judeocristiana de la penitencia ha arraigado en nosotros y el "no lo volveré a hacer más" es nuestro lema. Postres...azúcar, azúcar, mazapán,harinas, leche, huevos, chocolate ...no hace falta que siga , va a doler.
¿No hay solución? Honradamente, salvo que vivas en una cabaña, cenes o comas solo por cuestiones laborales o tengas un mal carácter que sí sea causa de tu SII, la vida social y laboral te va a pasar por encima y tu intestino se vengará, pero tranquilo, no estás solo, a otros les dolerá la cabeza seis  días,algunos acabarán con collarín de tanto girarse a ver con quien hablan en la mesa, otros descubrirán alergias alimentarias  y otros que la abuela ya no ve las fechas de caducidad de la peor forma posible.
Quizá lo único bueno de este panorama es que el que padece SII desde hace años ya se modera y hace de estas fiestas una celebración del ser y del estar y la contención que ahora parece ponerse de moda por las circunstancias ( sino ni olerla) es ya norma en nosotros, pero da igual caeremos en alguna que otra comida, o cena o encerrona familiar/social.
Sobre las celebraciones con amigos..si pagas las copas te dejarán ir al baño las veces que quieras sin llamarte pedorro, "tolomeo"  , tripa suelta o esas cosas tan cariñosas típicas de estas fechas de paz, armonía, felicidad y lexatín.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Trabajar con SII, cosas y casos.

trabajos duros
trabajos duros
Los síntomas del SII en muchas ocasiones nos ponen en aprietos, desde el "rugir de tripas" al dolor agudo o la urgencia por tener que ir al aseo, pasando por los molestos gases ( más si deciden salir sin avisarnos y cuando no deben).Ya sabemos que no es fácil convivir con el SII y la parte laboral no va a ser menos, (sería por otra parte muy cruel que solo nos afectase al tiempo de ocio...) En las cuestiones legales ya hemos recalado en otra ocasión y hoy en el blog de aesii se amplía un poco más, así que iré a cuestiones más subjetivas y personales. He desempeñado diferentes trabajos, con diferentes responsabilidades, necesidades, horarios y destinatarios finales(clientes,alumnos, espectadores, lectores) y el SII me ha acompañado en todos ellos con mayor o menor incidencia si bien nunca ha desaparecido por completo y haciendo balance ha sido más influyente y peor de llevar en uno que suponía una gran tensión todos los días o al menos no había día sin incidencia seria. Por el contrario en tareas que suponían esfuerzo físico sin más complicación( o diferente complicación) mi SII parecía que me otorgaba un descanso, me permitía pasar jornadas enteras con poco más que un leve dolor o un despertar agitado, lo que para el común de los mortales podría ser un inicio de mañana algo revuelto era en esos momentos para mí una bendición, porque de los días malos ya ni hablamos que todos hemos pasado por ellos. ¿Influía el estrés? pues sí claro que influía, y el ejercicio físico de ciertos trabajos aliviaba esa tensión emocional si bien había dos momentos claves: el transporte hacia el trabajo y las jornadas de larga duración. Toso nos hemos visto con cara de póquer a la hora de enfrentarnos por la mañana al trasporte público aún por corto que sea el desplazamiento, es más el vehículo privado suele ser el método más escogido e incluso en grandes ciudades la moto permite una movilidad en atascos que nos "resulta" imprescindible porque bajo ningún concepto queremos quedarnos atrapados en un autobús urbano en un atasco o un parón en el Metro o el Cercanías, así que en ocasiones solo el ir hasta el trabajo es ya una tarea ardua y a veces titánica. Luego cada empresa es un mundo, cada edificio un microcosmos y cada compañero de trabajo es ...(aquí adjetive cada cual según sus experiencias), así pues no hay dos trabajos comparables, las circunstancias favorables en uno pueden ser contraproducentes en otro, y los cambios de rutina son especialmente agresivos con nosotros. Establecemos rutinas, a veces rozando la obsesión, con el fin de realizar nuestra tarea lo mejor posible, evitar imprevistos y si surge al necesidad de tener que acudir al aseo repetidamente que parezca lo más natural del mundo ( que en el fondo no deja de ser natural). Creamos un entorno de autoprotección, una zona segura tanto física (revisamos el aseo, idas y venidas, accesos al mismo, limpieza, si hay o no gente) como psicológica (nos premiamos si la jornada ha pasado sin sobresaltos, nos enfadamos si hay dolor o hemos de acudir al aseo de forma imprevista y urgente), es decir convivimos con una enfermedad crónica intestinal cuya sintomatología nos obliga a satisfacer necesidades fisiológicas que requieren de intimida, higiene y tranquilidad, y eso en algunos entornos laborales es a veces imposible y muchas veces difícil y estresante. ¿Resta el SII productividad? yo creo que sí, pero también el compañero chistoso, el que llega tarde siempre, el que no acaba las tareas, el que siempre está de  mal humor y para colmo a nosotros a veces nos da por hacer de más, para compensar, como cuando un gato te trae el ratón que ha cazado para decirte "Hey, hago mi trabajo", pero claro no somos gatos, somos ciudadanos de pleno derecho que si bien no podemos dejar de hacer siempre que nos duela algo, tampoco tenemos que cuando nos veamos bien querer suplir al resto de la plantilla. Es normal querer hacer las cosas bien y es también normal frustrarse cuando no podemos dar el 100%, pero ojo, ese "darlo todo" no es real a todas horas, ni todos los días y mucho menos si solo lo evaluamos nosotros. Nos puede parecer que hacemos poco o mucho, pero salvo que seas tu propio jefe esa valoración rara vez va a coincidir.  Cuestión aparte es cuando por el SII no puedes acudir a tu puesto de trabajo porque no hay flexibilidad, es decir tienes que estar a una hora empezar y acabar y no hay nada que puedas hacer , si a las ocho de la mañana estás atado al wc y tu tarea es a las ocho de la mañana has perdido ese tiempo, y en el mundo laboral perder horas y días es complejo , salvo si tu empresa es tan generosa que no le importa , previo descuento económico, así que te sale cada movimiento intestinal a 6 euros...Luego tiempo tendrás de explicarle a tu jefe qué te pasa y porqué has llegado tarde o no has podido empezar la tarea e incluso has perdido el día. Y no es fácil en estos tiempos que corren decir no a un trabajo, pero en ocasiones hay tareas que con un SII son irrealizables, afortunadamente no muchas, pero la presión por la crisis sobre los trabajadores están llenando las consultas de los digestivos por problemas  gástricos derivados del estrés. En mi caso he desempeñado muy diferentes tareas y siempre el SII ha influido en mis resultados, de forma negativa,pero también he intentado no compensar y no renunciar  a mis derechos porque a veces queremos ir más allá de lo que podemos y entonces el fracaso puede ser mayor, claro que esto último es aplicable para cualquiera porque no dejamos de ver a gente que sufre grandes decepciones por culpa de expectativas lejos de la realidad. Curiosamente la rutina laboral alivia los síntomas del SII, siempre y cuando el entorno laboral no sea agresivo, de manera que muchas veces el mismo proceso laboral es responsable de que no podamos llevarlo a cabo con exactitud, pero repito que eso no es exclusivo de quienes padecemos una enfermedad crónica, es un fenómeno muy común en empresas sin control o mal organizadas. Las circunstancias de cómo cada cual vive la enfermedad son tan variadas que mezcladas con el ámbito laboral aumentan la complejidad. Cada uno tiene en mente situaciones, a veces incluso solo figuradas, relacionadas con su SII y su entorno laboral, sus miedos, temores y mucho más ahora cuando a veces el perder el puesto de trabajo resulta tan arbitrariamente fácil y no hay una receta común, quizá solo hay un consejo útil y no siempre ni en todas las ocasiones : "Se tu mismo", porque meterse en piel ajena nunca ha sido fácil, ni suele salir gratis.
En cualquier caso y como resumen mi caso personal tampoco es relevante o "tipo" por la variedad, lo específico de lagunas trabajos y por otras circunstancias personales, aunque si tengo claro que es el mercado laboral en crisis mucho más responsable de la falta de empleo que cualquier enfermedad o circunstancia personal.