miércoles, 19 de noviembre de 2014

Qué es para mí el SII.

Hay decenas de definiciones más o menos iguales de lo que es el síndrome de intestino irritable. De hecho hasta hace poco era solo colon irritable hasta que los médicos se dieron cuenta de que intervenía y afectaba a todo el intestino , e incuso todo el tracto digestivo, desde la boca hasta el ano. Visto así en conjunto es una tubería de músculo liso, con una bolsa para la digestión , distintas válvulas de cierre y apertura y un sistema de de conducción en el que se dan procesos fisiológicos y movimientos de ese músculo liso. Añadir dos tomas, una de entrada y otra de salida, también musculares. Cualquiera que haya tenido un espasmo muscular, un tirón, un tic fácial, sabe que hay momentos en los que la musculatura por una u otra razón no responde , bien por exceso de elongación o contracción, bien por un golpe bien por agentes externos. El clásico dolor de "subirse" los gemelos que vemos en deportistas o alguna vez hemos padecido, es un buen ejemplo de como un músculo puede producirnos un gran dolor hasta que recupera su "normalidad".
tuberías retorcidas
fontanería
 Sobre el SII siempre se menciona el eje cerebro intestino e incluso alguna vez he escuchado hablar sobre la sensibilidad del segundo cerebro debido al número de neuronas que posee el tracto digestivo. Claro poseer neuronas no significa automáticamente la creación de un pensamiento, un raciocinio o capacidad de abstracción.Sensaciones de furia, miedo , ira o vergüenza  afectan al tracto digestivo sí,  pero claro es que afectan a todo el cuerpo, a la tensión arterial, a la piel, de manera que es lógico que donde más neuronas existan más sensibilización notemos.  Las neuronas transmiten información recogida por los nervios, es decir el tubo digestivo posee muchas neuronas porque recorre nuestro cuerpo, recibe muchos estímulos y a e necesita de esos estímulos para ejercer un efecto básico, el peristaltismo, los movimientos necesarios para que el alimento se mueva, absorber el agua, mezclar y preparar y ejecutar la defecación. El nervio vago regula ese persitaltismo que se puede modificar de muchas maneras. El consumo de algunos alimentos acelera o ralentiza esos movimientos, sin embargo en el SII y cuando llevas años de experiencia descubres que a veces por más recomendaciones dietéticas que observes los movimientos no responden antes lo que comes, simplemente responden porque comes o peor aún porque no comes. Es decir la movilidad (motilidad) del tubo digestivo es un proceso en parte automatizado para no tener que estar pendientes de él. Como todo proceso fisiológico puede ser modificado por agentes externos, pero también por agentes internos, desde infecciones, hasta excesos pasando por enfermedades autoinmunes. En el SII no se conoce aún la causa por la cual el tubo digestivo decide acelerar el tránsito, retrasarlo o darnos una exhibición de rapidez/lentitud ( SSI alterno). De ahí que se recomiende siempre regularizar horarios de comida y evacuación, así como de vida, para que el sistema digestivo responda a estímulos a unas horas determinadas y no por libre. Claro muchos vemos que eso no nos funciona, o al menos no es la panacea, y más cuando debemos abandonar esa rutina o consumimos algo que actúa como interruptor del proceso. Ocurre que para muchos de nosotros el mero acto de comer, o beber, sea lo que sea activa una respuesta casi siempre exagerada (SIID) mientras que para otros el tubo digestivo parece no querer saber nada de sus funciones así esté repleto ( SII E). Si a esto añades la sugestión y el miedo que en el caso  de SII D se produzca una crisis, el resultado es un conjunto de sintomatologías que afectan a todo el tubo digestivo y a todos los procesos, desde la masticación hasta la defecación.
De ahí su definición de síndrome. ¿Qué podemos hacer? Básicamente trabajar en la re educación del cuerpo, ser conscientes de cada proceso, del masticado, del salivado, de cómo tragamos la comida o bebida, de la respiración, de cómo nos llega al estómago, del calor o frío de lo consumido, de texturas , del volumen de lo ingerido y de los movimientos consiguientes. Conscientes del reflejo muscular que produce el paso de la comida y de las señales que nos indican exceso de gas ( o la sensación de exceso), ser conscientes y poder identificar el dolor si existe, la urgencia ,si existe, de evacuar y determinar el tiempo de evacuación. Es decir redescubrir el proceso en sí, saber identificar cada parte y saber qué molestias son las más acuciantes en cada uno. Esto no garantiza nada más que el tener cierto control sobre lo que nos sucede, no va a curarnos, no va a aliviarnos de forma inmediata pero sí nos pondrá en una situación de ventaja, de conocer nuestras reacciones con SII y si regularizamos horarios de comida y descanso estaremos dando a nuestro cuerpo unas pautas ordenadas. Claro, puede que esto no nos funcione, de ahí que las dietas excluyentes, los ansiolíticos, los inhibidores de espasmos musculares (Bromuros) y el ejercicio diario nos supongan una ayuda inestimable hasta que alguien de con la explicación de porqué mi tubo digestivo hace o mucho más o mucho menos de lo que se espera que haga.
Sobre psicología...sin duda que a alguien no le funcione bien uno de los sistemas más importantes y que además provoca dolor es un motivo más que lógico para que su conducta se vea alterada, que quizá haya gente que por alteraciones previas de la conducta sufra de SII es innegable, pero la cifra de 5.500.000 españoles o la cifra media de un 12% de la población mundial con SII es lo bastante importante como para pensar  sin demora en una investigación mundial  y seria. Sobre los componentes educacionales, sociales y morales que también hay amplia literatura debatiremos en toro momento, pero el SII es universal, quizá reflejo del cómo vivimos en la actualidad, pero los quizás no son más que suposiciones.

4 comentarios:

La Colonista dijo...

¿Y quién nos enseña a entender el proceso y a adelantarnos a su actuación? porque yo sólo veo que dan palos de ciego y no saben qué hacer con nosotros.
5.500.000 españoles?me ha impactado la cifra

Un saludo

Jose Maria Barcena dijo...

Nosotros (aesii) y yo a título personal damos algunas pautas (muchas no las sigo, ya se sabe que en casa del herrero...), al final se trata del viejo "conócete a ti mismo" analizar sensaciones, estudiarlas y enfrentarse a ellas no para vencerlas, sino para sobrellevarlas. NO hablo de médicos, hablo de experiencias comunes y de como cada uno lo vive y lo sufre. El post explica un poco a la ligera y por encima procesos del cuerpo, la mente, el ánimo y los sentimientos humanos son algo más complejo. Para eso escribimos.
Un saludo.

Alfonso Villanueva dijo...

para mejorar el sindrome de intestino irritable sera bueno hacerse limpiezas de colon? o ayudarse con algunas recetas? porque yo tengo problemas de reflujo y de intestino irritable y me han dicho que me haga una limpieza de <a href="http://limpiezadecolon20.com/>colon</a> pero la verdad con estoy completamente seguro

Jose Maria Barcena dijo...

La limpieza de colon es un procedimiento totalmente innecesario, el colon se limpia de manera natural, es totalmente falsa esa frase de que llevamos más de un kilo e carne roja en el colon sin expulsar. Para más, una limpieza de colon en un centro sin la supervisión de un profesional sanitario es un riesgo, sin contar que las medidas de higiene deben de ser máximas y que repito no sirve para absolutamente nada. Sí, vacías el colon, pero eso lo hace el solo, salvo estreñimiento muy severo pero en el que los tratamientos y actuaciones son otras y siempre en un centro sanitario.