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martes, 23 de agosto de 2016

Sobreviviendo en aseos públicos.

en caso de emergencia
Una de las situaciones incomodas  más habituales para casi todo el mundo es  el tener que  usar un aseo público. Si el uso no es ocasional, "gracias" al SII  la mayoría de los afectados tenemos un mapa mental sobre situación, estado, idoneidad, y horarios más frecuentes de uso e incluso listado de quienes lo comparten con nosotros.  Ese uso compartido quizá nos haga ser luego más prudentes  que el resto porque deseamos encontrar un aseo en condiciones, limpio, con espacio suficiente, pestillo y a ser posible cierta intimidad. Vamos que todos conocemos nuestro aseo preferido en caso de emergencia.

Claro cuando el SII es rebelde  llega un  momento  en que el alivio es mayor que el pudor de manera que esa previsión que nos marcamos mentalmente, esos planes y esas estrategias de disimulo (a nadie le gusta decir en público  que deja un momento el trabajo, la cola del cine, la barra del bar o la biblioteca para ir a evacuar), se van al garete y solamente deseamos que esté libre y cerca cualquier aseo. Y ahí viene la segunda parte.  Las recomendaciones  básicas en el uso de un aseo público  tanto si lo "conocemos" como si ha sido una emergencia son varias, la primera e importante es  usar el papel para limpiar la zona a sentarse, hacer un "asiento" de papel es mejor  para las bacterias y sustancias que pueda haber en la tapa , para nuestra piel es mejor limpiar. Si no hay tapa ni asiento puede hacerse ese apaño pero después de haber limpiado la zona. Para la higiene personal, pues curiosamente aunque lo llamamos papel higiénico  resulta de los menos higiénico, en casa el uso del bidé, agua y jabón a poder ser neutro es básico, pero fuera ya nos enfrentamos a la ausencia de bidé, de manera que como mínimo salvo que estés en Japón, Finladia o países donde junto a la taza hay una manguera es preferible el uso de toallitas húmedas OJO de las que indican que se pueden arrojar al WC, biodegradables  aunque algunos expertos creen que es mejor depositarlas  en una papelera. Existe la opción , que otras culturas usan con toda naturalidad que es llevar una botella con agua jabonosa  y lavarse, lleva más tiempo pero es mejor, más limpio y si hay fístulas o hemorroides es sin duda el método definitivo. Esto en el lugar de trabajo es factible, una botella guardada en una taquilla, un cajón de la mesa , el coche, es de lo más habitual. Puede estar vacía y al rellenas en el lavamanos del aseo y jabonera o llevarla con jabón de casa para prevenir irritaciones. También es frecuente, recomendable, ropa de cambio, sobre todo en edades escolares o en actividades laborales donde por razones de fuerza mayor no puedas acceder a un aseo de manera urgente ( esos trabajos que no queremos por ese mismo motivo) toallas de bidé y todo lo que nos haga sentirnos cómodos y limpios. Es a veces complejo porque somos un país (cultura) en el que la escatología es el humor más usado y en edades de colegio, adolescencia y también entre lo que se supone adultos formados, el que una persona tenga que ir muchas veces al aseo puede ser motivo de burla y chanza, más si quien lo promueve es un líder del grupo, de manera que en ocasiones  estamos más pendientes de disimular nuestra necesidad que de escuchar a nuestro cuerpo y entenderlo. Sobre la higiene y aún siendo un tema ya sabido, la depilación  total tanto para hombres como mujeres  de la zona íntima (excluido  el púbico que  tiene como objetivo mantener a raya las heridas, los golpes genitales y las infecciones durante las relaciones sexuales ) permite una mayor higiene y puede hacerse en casa.
El apartado final es la pequeña farmacia que solemos llevar  en el coche, lugar de trabajo, bolsa de estudio, gimnasio, bolso de mano, o en el bolsillo de un pantalón. Si pasamos horas fuera de casa es recomendable llevar un pastillero con la medicación pautada , pero las cápsulas en su envase para poder identificarlas, y si vamos a viajar fuera de España (y más si es  fuera de la UE)  y tenemos pautados medicamentos como ansiolíticos y analgésicos narcóticos , es importante llevar la receta y los envases originales.
El consejo final es que aunque no queramos , no sea el aseo indicado y no podamos poner en práctica lo anteriormente leído , la naturaleza del SII es esa, aguantar dolores, incomodidades , pasar momentos de vergüenza  y apuro no debería de ser una opción, como dice esa frase ( qué no sé de dónde ha saldo): " Si hay que ir, se va".

martes, 24 de febrero de 2015

Estoy ardiendo y siento frío.

Burning Man
"soy un extraño en el paraíso, 
soy un juguete de la desilusión."

Así rezaban los versos de aquella canción de Los Secretos, aquí vamos a ser más materialistas, más corporales y porqué no, más escatológicos . Andaba yo estos días algo alterado, una muela rota con el consiguiente dolor, un lumbociatíca por una mala postura ( nada que ver con esa ola de erotismo de mercadillo de las decenas de sombras de ese par de sosos), algunas diferencias con mi banco y mis actividades económicas y el  normal discurrir de la vida que se resume en problema tras problema. A todas estás entre puya tras puya en Twitter, noticias falsas, y postureo que es el deporte nacional (hacer que se hace) se me va acumulando el trabajo de aesii, porque las cosas van lentas, no me gusta como hago las cosas, pero como tampoco me gusta como las hacen los demás es un consuelo ( absurdo si, pero esa es la esencia del consuelo). A vueltas con la guía, escribo sobre los escrito, retoco, elimino, retoco, pulo, retoco y borro. No me gusta pero claro de un golpe no suele caer los bolos, el Lucky Strike es eso, el golpe afortunado típico de mentalidades más infantiles que creen que el golpe de suerte conseguirá cambiar su vida . Eso solo ocurre con los golpes, pero de mala suerte. Así que tras jornadas de sesiones dobles de dentista y fisioterapeuta (ríanse del sado suave cinematográfico) ayer me planté en mi hospital de referencia para hacer una resonancia, o eso decía al cita, pero no, tras esperar seis meses resulta que la cita era para darme cita para la resonancia, de manera que salí envuelto en llamas ( metafóricas porque aún me aprecio lo bastante como para semejante inmolación), y caminé unos kilómetros entre blasfemia, indignación, ignición y menosprecio hacia administración sanitaria y políticos en general. AL parecer es normal semejante comportamiento, demora y trato, y entonces caí, se me encendió la luz, si con una hernia discal que causa absentismo, es dolorosa, es costosa para el estado, puede causar invalidez y costes asociados se lo toman con calma, dejadez y apatía, con lo nuestro, con el SII ya no quiero ni pensarlo, bueno sí, pero entro en combustión otra vez y me dirán que es psicológico, que me lo provoco. Lo cierto es que mi SII estas semanas en que mi cuerpo estaba dolorido, mucho, por otras causas ha sido u mal casi inexistente, claro he cambiado algunas costumbres dietéticas, me he medicado, descansado mucho y evitado conflictos y exceso de carga de trabajo porque estaba físicamente mal. El cuerpo no tiene tiempo ni fuerzas para todas las dolencias salvo en circunstancias terribles, aún y así ayer antes de poder ir al hospital mi intestino me recordó quién manda en casa, quien marca los tiempos y quien es el p**o amo, claro, es como los niños malcriados que si no molesta no es feliz, y bueno aunque estuve apunto de anular la cita opte por levantar, una "pasti" y a la consulta. Todo para salir peor, mucho peor, pero al fin y al cabo pasé por encima del SII aunque la recompensa fuese una nueva desilusión y ese es el quid. No se trata de estar bien para que todo vaya bien, no se trata de vivir, de hacer de ir ,de salir y de decidir. A veces quienes padecen (padecemos) de SII  creen que hay que superar grandes retos para alcanzar grandes metas, culpa también de ciertas técnicas de manipulación/motivación que hace de todo una proeza, pero no, la vida es un altibajo,un sucesión de hechos, a veces todos juntos a veces con un ritmo endiablado, otras lentos, otras absurdas, y  la mayor parte de las cosas se nos escapan, de manera que pocas opciones tenemos de influir en ellas , de manera que si hay algo que hacer si tenéis algo que hacer hacedlo, sin más, y si algo no lo queréis hacer pues lo mismo, sin excusas, sin SII de por medio. La enfermedad condiciona, pero solo es uno más de los condicionantes. En breve os presentaré la nueva guía mientras la repaso y envío al ministerio del que honradamente poco espero y se supone que quiero cambiar cosas, pero la realidad, las personas somos tozudos, quizá por eso si un día nos dedicamos a fijarnos en al gente por la calle podremos ver a muchos caminar en llamas, ardiendo pero fríos.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Trabajar con SII, cosas y casos.

trabajos duros
trabajos duros
Los síntomas del SII en muchas ocasiones nos ponen en aprietos, desde el "rugir de tripas" al dolor agudo o la urgencia por tener que ir al aseo, pasando por los molestos gases ( más si deciden salir sin avisarnos y cuando no deben).Ya sabemos que no es fácil convivir con el SII y la parte laboral no va a ser menos, (sería por otra parte muy cruel que solo nos afectase al tiempo de ocio...) En las cuestiones legales ya hemos recalado en otra ocasión y hoy en el blog de aesii se amplía un poco más, así que iré a cuestiones más subjetivas y personales. He desempeñado diferentes trabajos, con diferentes responsabilidades, necesidades, horarios y destinatarios finales(clientes,alumnos, espectadores, lectores) y el SII me ha acompañado en todos ellos con mayor o menor incidencia si bien nunca ha desaparecido por completo y haciendo balance ha sido más influyente y peor de llevar en uno que suponía una gran tensión todos los días o al menos no había día sin incidencia seria. Por el contrario en tareas que suponían esfuerzo físico sin más complicación( o diferente complicación) mi SII parecía que me otorgaba un descanso, me permitía pasar jornadas enteras con poco más que un leve dolor o un despertar agitado, lo que para el común de los mortales podría ser un inicio de mañana algo revuelto era en esos momentos para mí una bendición, porque de los días malos ya ni hablamos que todos hemos pasado por ellos. ¿Influía el estrés? pues sí claro que influía, y el ejercicio físico de ciertos trabajos aliviaba esa tensión emocional si bien había dos momentos claves: el transporte hacia el trabajo y las jornadas de larga duración. Toso nos hemos visto con cara de póquer a la hora de enfrentarnos por la mañana al trasporte público aún por corto que sea el desplazamiento, es más el vehículo privado suele ser el método más escogido e incluso en grandes ciudades la moto permite una movilidad en atascos que nos "resulta" imprescindible porque bajo ningún concepto queremos quedarnos atrapados en un autobús urbano en un atasco o un parón en el Metro o el Cercanías, así que en ocasiones solo el ir hasta el trabajo es ya una tarea ardua y a veces titánica. Luego cada empresa es un mundo, cada edificio un microcosmos y cada compañero de trabajo es ...(aquí adjetive cada cual según sus experiencias), así pues no hay dos trabajos comparables, las circunstancias favorables en uno pueden ser contraproducentes en otro, y los cambios de rutina son especialmente agresivos con nosotros. Establecemos rutinas, a veces rozando la obsesión, con el fin de realizar nuestra tarea lo mejor posible, evitar imprevistos y si surge al necesidad de tener que acudir al aseo repetidamente que parezca lo más natural del mundo ( que en el fondo no deja de ser natural). Creamos un entorno de autoprotección, una zona segura tanto física (revisamos el aseo, idas y venidas, accesos al mismo, limpieza, si hay o no gente) como psicológica (nos premiamos si la jornada ha pasado sin sobresaltos, nos enfadamos si hay dolor o hemos de acudir al aseo de forma imprevista y urgente), es decir convivimos con una enfermedad crónica intestinal cuya sintomatología nos obliga a satisfacer necesidades fisiológicas que requieren de intimida, higiene y tranquilidad, y eso en algunos entornos laborales es a veces imposible y muchas veces difícil y estresante. ¿Resta el SII productividad? yo creo que sí, pero también el compañero chistoso, el que llega tarde siempre, el que no acaba las tareas, el que siempre está de  mal humor y para colmo a nosotros a veces nos da por hacer de más, para compensar, como cuando un gato te trae el ratón que ha cazado para decirte "Hey, hago mi trabajo", pero claro no somos gatos, somos ciudadanos de pleno derecho que si bien no podemos dejar de hacer siempre que nos duela algo, tampoco tenemos que cuando nos veamos bien querer suplir al resto de la plantilla. Es normal querer hacer las cosas bien y es también normal frustrarse cuando no podemos dar el 100%, pero ojo, ese "darlo todo" no es real a todas horas, ni todos los días y mucho menos si solo lo evaluamos nosotros. Nos puede parecer que hacemos poco o mucho, pero salvo que seas tu propio jefe esa valoración rara vez va a coincidir.  Cuestión aparte es cuando por el SII no puedes acudir a tu puesto de trabajo porque no hay flexibilidad, es decir tienes que estar a una hora empezar y acabar y no hay nada que puedas hacer , si a las ocho de la mañana estás atado al wc y tu tarea es a las ocho de la mañana has perdido ese tiempo, y en el mundo laboral perder horas y días es complejo , salvo si tu empresa es tan generosa que no le importa , previo descuento económico, así que te sale cada movimiento intestinal a 6 euros...Luego tiempo tendrás de explicarle a tu jefe qué te pasa y porqué has llegado tarde o no has podido empezar la tarea e incluso has perdido el día. Y no es fácil en estos tiempos que corren decir no a un trabajo, pero en ocasiones hay tareas que con un SII son irrealizables, afortunadamente no muchas, pero la presión por la crisis sobre los trabajadores están llenando las consultas de los digestivos por problemas  gástricos derivados del estrés. En mi caso he desempeñado muy diferentes tareas y siempre el SII ha influido en mis resultados, de forma negativa,pero también he intentado no compensar y no renunciar  a mis derechos porque a veces queremos ir más allá de lo que podemos y entonces el fracaso puede ser mayor, claro que esto último es aplicable para cualquiera porque no dejamos de ver a gente que sufre grandes decepciones por culpa de expectativas lejos de la realidad. Curiosamente la rutina laboral alivia los síntomas del SII, siempre y cuando el entorno laboral no sea agresivo, de manera que muchas veces el mismo proceso laboral es responsable de que no podamos llevarlo a cabo con exactitud, pero repito que eso no es exclusivo de quienes padecemos una enfermedad crónica, es un fenómeno muy común en empresas sin control o mal organizadas. Las circunstancias de cómo cada cual vive la enfermedad son tan variadas que mezcladas con el ámbito laboral aumentan la complejidad. Cada uno tiene en mente situaciones, a veces incluso solo figuradas, relacionadas con su SII y su entorno laboral, sus miedos, temores y mucho más ahora cuando a veces el perder el puesto de trabajo resulta tan arbitrariamente fácil y no hay una receta común, quizá solo hay un consejo útil y no siempre ni en todas las ocasiones : "Se tu mismo", porque meterse en piel ajena nunca ha sido fácil, ni suele salir gratis.
En cualquier caso y como resumen mi caso personal tampoco es relevante o "tipo" por la variedad, lo específico de lagunas trabajos y por otras circunstancias personales, aunque si tengo claro que es el mercado laboral en crisis mucho más responsable de la falta de empleo que cualquier enfermedad o circunstancia personal.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Colon irritable y acudir a un examen multitudinario

Una de las particularidades de la educación y del mercado laboral es que de vez en cuando se realizan exámenes buscando calificar/cribar a los interesados. Lo normal es que la gente esté nerviosa, hasta el que dice en voz alta que no lo está , así que unos pasean taciturnos, ahora se ve a mucha gente con el móvil y demás atareado hasta ser llamado y grupillos que van al examen como quien va al vermouth. En el caso de pruebas para acceso a un puesto de trabajo la cosa cambia, el tenebroso estado de nuestro mercado de trabajo hace que cada convocatoria laboral, sea privada o pública  se vea desbordad por demandantes así que tu entrevista de trabajo o prueba a veces se parece más a una manifestación o una fiesta popular según los ánimos de los presentes. Hasta ahí todo normal, lo complicado empieza cuando tienes SII y esa prueba, entrevista o convocatoria te es necesaria ( el vil metal). Ahí tu cabeza empieza a jugarte malas pasadas y tu intestino responde a esa tensión nerviosa, sí porque responde, lo mismo que a quien padece de las cervicales los problemas le agarrotan el cuello , al fin y al cabo tener sentimientos implica una reacción fisiológica, que no significa que sea la causa, sino eso un reacción. El caso es que uno ve la sala, calcula a ojo unos 500 participantes y se dice a sí mismo que vaya, necesito estar cerca de la puerta de salida porque a veces la ansiedad me juega malas pasadas y es urgente que me salga bien este examen y no quiero ponerme a sudar o estar en el medio de las 500 personas. Y buscas como situarte, o la manera de que el espacio que te toque te sea confortable ( ¿quien no busca la confortabilidad?), de manera que van pasando lista y sabes que si entras de los primeros pasarás un buen rato sentado sin hacer nada hasta que pase el último,media hora sentado aguantando el tipo. No pasa nada, esos mismos pensamientos los tienen casi todos los que participan de esa prueba, entrevista o examen, esa urgencia por lograrlo es común , es decir no eres un bicho raro en un mundo aparte, simplemente tienes una enfermedad crónica, al igual que el tipo de la mesa de enfrente que te has fijado que lleva una pierna ortopédica, o la señora de las gafas que ya ha dicho que tiene discapacidad visual, o aquel conocido tuyo que has visto entrar con bastón porque se accidentó hace años, así que tú que tienes SII y sabes que en momentos de ansiedad ( y buscar un trabajo en estos momentos es motivo de ansiedad) tienes unos síntomas que requieren de cierta intimidad ( sí, ventosear en público está mal visto sobre todo en momentos serios...) tienes derecho a buscar al presidente de la mesa examinadora, al responsable de RRHH o a quien veas con cara de ser espabilado y esté al mando y decirle que es lo que te pasa y que es posible, solo posible que necesites ir al aseo durante la realización de la prueba, siempre con educación, de forma clara y precisa y dejando claro que se trata de una enfermedad crónica, y si puede ser con antelación mejor aún. Te toparás con gente que no sepa como reaccionar, otros dirán que imposible , pero no cedas, tienes un enfermedad crónica que hay que difundir, porque negarte la posibilidad de usar un aseo durante esas pruebas o en esas circunstancias es como quitarle la pierna ortopédica , quitarle las gafas, quitarle el bastón a esas tres personas que viste o requisar el ventolín a un asmático. Sí en alguna circunstancia no te permiten usar el aseo escribenos y les explicaremos esto mismo. Si en algún momento crees que no te dejarán o no te atreves, no te preocupes, muchos de los que padecemos SII hemos tardado años y pasado muchos sufrimiento por no darnos cuenta de que si tengo que ir al baño voy, sea donde sea. La parte de higiene dietética previa a un examen o entrevista ya es otro cantar, desde luego nada de excesos, y si tomamos alguna medicación respetar las dosis, pero sobre todo tener claro que lo importante es comunicar que padecemos SII y que necesitamos, sin rubor, sin vergüenza alguna y siempre teniendo claro que no estamos pidiendo un favor, estamos exponiendo un derecho.

lunes, 15 de abril de 2013

Optimista es lo contrario de victimista,sonríe.

sonrisa pintada simulando espejo
sonríe
A veces al levantar la vista en el espejo, sobre todo después de una crisis de SII en el lugar menos adecuado,  nos vemos cansados y enfados, por eso en éste lugar alguien optó por este "espejo". El SII no avisa, bueno sí inconscientemente ya sabemos que nos va a atacar cuando menos debe, cuando más embarazosa sea la situación y cuando más daño nos puede hacer, claro que esa es la parte del pensamiento negativo. Padecer una enfermedad crónica intestinal limita la vida diaria, es innegable, ahora, recrearse en el padecimiento sea éste el que sea es peor. Hay en toda enfermedad o circunstancia adversa varias fases  y el SII dado que se caracteriza como benigno por parte de los especialistas parece ser un olvidado , sales de la consulta como si encima tuviese que agradecer tener SII y no un tumor del tamaño de un melón...y efectivamente en comparación salimos ganado, pero eso no quita que no es plato de gusto.
¿Podemos de alguna manera ser optimistas?¿Debemos ser optimistas con SII, cuando sabemos que estamos limitados en muchos aspectos y que parece que eso no le importan absolutamente a nadie? Bueno, yo creo que sí, pero suelo respetar opiniones contrarias basadas en vivencias, hay personas con SII que son absolutamente infelices, hay personas que en determinados momentos de su vida el SII les destrozó la vida y hay otras que lo aceptan según el momento. LO que no me gusta es el victimismo, ni en el SII ni en cualquier enfermedad, ni esa pirueta mental que hace que muchas personas afectados de una dolencia y sus familiares, transformen el dolor o el impedimento en una experiencia mística y gozosa. No hay nada de gozoso ni bueno, ni alegre, ni de dignificante en padecer dolor, ni en sufrir una crisis diarreica, ni en pasar un ictus. Cada vez que leo que alguien ha aprendido de su enfermedad le comprendo, pero a la vez le considero poco inteligente( yo he sido así por eso lo digo), porque con un poco de empatía puedes aprender, no hace falta que te mutiles para saber como vive un mutilado, aunque sí hace falta que investigues, busques soluciones y uses el sentido común a al hora de tratar con alguien con una dolencia. Soy optimista, pero sigo sin subirme a un autobús atestado de gente, soy optimista pero he probado muchos tratamientos, soy optimista pero he pasado por decenas de pruebas, por diferentes dietas, soy optimista pero he realizado diferentes terapias, soy optimista pero más de una vez hubiese agradecido esa sonrisa en el espejo en vez del rictus de dolor, soy optimista, sin duda, pero a veces flaqueo, otras me canso y algunas  veces hasta  lo aprovecho, soy optimista pero realista, así que a veces aunque me duela sonrío y aveces me olvido de sonreír por un largo período de tiempo, peros e me pasa. Como soy optimista también le exijo a quien le tengo que exigir, y ahí es cuando más sonrío...

viernes, 22 de febrero de 2013

Web aesii




Estamos dando los retoques necesarios a la web de aesii para empezar a utilizarla  para las comunicaciones oficiales , alojar documentos en pdf y punto de encuentro. Os recuerdo que este es un blog personal, y en aesii.es daremos cabida a noticias y asuntos
administrativos.
Gracias.
 
  aesii 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Despidos por absentismo justificado,legalidad.

La tan traída y llevada reforma laboral del gobierno, al parecer redactada para crear empleo, nos deja cambios de criterio a la hora de despidos, indemnizaciones y ahora se nos adorna con tasas judiciales a la hora de recurrir un despido improcedente. Alguien podría pensar que esta no viene a cuento, pero sí y mucho. El absentismo laboral no solo se refiere en el Estatuto de los Trabajadores ( y en el AMV) a las faltas injustificadas e incluso retrasos , sino a un porcentaje de faltas que aún estando justificadas pueden hacer decidir a la empresa, o al contratante sea quien sea que ese trabajador no es rentable ni productivo.

Desde la entrada en vigor de la reforma laboral, bastará con que un empleado falte nueve días hábiles al trabajo de forma intermitente en dos meses consecutivos, y aunque sea por causas justificadas, para que pueda ser despedido con la mínima indemnización de 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades. También se podrá quedar sin empleo por las mismas razones si falta «el 25% de los días hábiles en cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de 12 meses»."

Aquí un artículo de Laboro detallando más : Ver Laboro
Y resumido :
"Por faltas de asistencia al trabajo, aun justificadas pero intermitentes, que alcancen el 20 % de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos siempre que el total de faltas de asistencia en los doce meses anteriores alcance el cinco % de las jornadas hábiles, o el 25 % en cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de doce meses.
No se computarán como faltas de asistencia, a los efectos del párrafo anterior, las ausencias debidas a huelga legal por el tiempo de duración de la misma, el ejercicio de actividades de representación legal de los trabajadores, accidente de trabajo, maternidad, riesgo durante el embarazo y la lactancia, enfermedades causadas por embarazo, parto o lactancia, paternidad, licencias y vacaciones, enfermedad o accidente no laboral cuando la baja haya sido acordada por los servicios sanitarios oficiales y tenga una duración de más de veinte días consecutivos, ni las motivadas por la situación física o psicológica derivada de violencia de género, acreditada por los servicios sociales de atención o servicios de Salud, según proceda.
Tampoco se computarán las ausencias que obedezcan a un tratamiento médico de cáncer o enfermedad grave."

Así pues si leemos que el absentismo que provoca el SII es de los más elevados y es el absentismo justificado ( esto es con justificante de haber acudido al médico) una de las causas de despido estamos frente a un grave problema que tiene difícil solución global.
Toca pues tener muy claro en que tipo de empresa  trabajamos y que tipo de contrato tenemos, revisar cotizaciones mediante la vida laboral y prevenir antes que lamentar. A título personal creo que es importante que tu jefe directo encargado, gerente,jefe de sección) sepa que hay un problema y por otra parte aún sabiendo cada afectado que a veces no vamos a estar al 100% cuando se esté bien no intentar recuperar el tiempo perdido a costa de lo que sea. Sin duda un delicado equilibrio que puede darnos motivos para el estrés , pero a nadie se les escapa que a día de hoy la tensión en los trabajos ha aumentado hasta límites poco agradables.
Gracias.